La mentalidad científica

Desde hace al menos dos siglos el individuo se mueve entre dos tendencias aparentemente antagónicas. Por un lado, el racionalismo, basado en evidencias científicas, y por otro las creencias intuitivas o las imágenes subjetivas que el individuo se forma de la realidad que le rodea, En tales situaciones, cuando hay contradicciones entre ambas, la mente de la persona se inclina por creer aquello que se adecua más a su creencia, por más que la evidencia científica diga lo contrario.

El método científico, en el que se basa esta mentalidad, no existió siempre. Se desarrolló hace unos doscientos años, y desde entonces se ha usado para hacer avanzar a la ciencia. La mentalidad científica es una determinada manera de pensar, vinculada a un modo de reflexión sistemática, que pretende —y consigue— crear conocimiento y explicar nuestro mundo mediante la observación sistemática y la posterior comprobación de forma objetiva de las realidades observadas. Entendida como tal, esta mentalidad no es —ni debe ser— exclusiva de los científicos.

Con frecuencia, la mentalidad científica no nos facilita el conocimiento completo de algo, sino solo una parte de la realidad. Permite establecer una porción de la verdad, que en sucesivas investigaciones va siendo completada por nuevas aportaciones. Por otro lado, a veces las explicaciones que nos da la ciencia no se ajustan a las ofrecidas por la tradición o no coinciden con lo que el ciudadano de la calle considera de sentido común o con lo que él cree o piensa. Y esto se utiliza por parte de algunos para negar el valor de esta mentalidad, afirmando que en el pasado —a veces reciente— las cosas se han explicado de una manera que no coincide con la forma en que se explican en la actualidad.

Por ello, y a pesar de lo abrumador del conocimiento aportado por la ciencia, aún hay quien sigue sin aceptarla. Aunque la evidencia científica en contra es enorme, aún hay quien sigue pensando que la tierra es plana o las vacunas producen enfermedades en los niños, por poner solo dos ejemplos de creencias de moda.

El hombre común presenta cierta tendencia a resistirse ante afirmaciones científicas que contradicen sus creencias intuitivas o la imagen subjetiva que se forja de la realidad. Una vez que una idea, por nula base que tenga, se integra y generaliza en la mentalidad colectiva no es fácil su desarraigo por la autoridad científica.

¡Que le vamos a hacer!

3 comentarios en “La mentalidad científica

  1. Me ha gustado, aunque el blog no me permite marcarlo directamente y me empieza a pedir mi correo y mi pasword (que no me acuerdo)…

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  2. Gracias Eulogio. Siempre son reflexiones interesantes
    Me gusta seguir en contacto contigo
    ¿Váis a Neumosur?. Un abrazo.

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  3. Estoy totalmente de acuerdo y me ha resultado muy inteligible la forma de exponerlo.

    Le gusta a 1 persona

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